EL GRAN INQUISIDOR Y MAQUERONTE

 

 

EL GRAN INQUISIDOR Y MAQUERONTE

 

 

 

El sábado 12 de octubre de 2013, tuve la oportunidad de presenciar un monólogo basado en el capítulo quinto de la novela Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoievski. La obra cargada de un gran dramatismo, es una reflexión sobre el poder que parte de una situación muy sugerente: ¿Qué hubiera pasado si Jesús hubiera vuelto al mundo o hubiera sido apresado por la Inquisición y acusado de hereje? El lugar elegido para este gran evento teatral fue la Casa de Sefarad, en plena judería cordobesa. A unos pocos metros de la sinagoga y no a muchos de la Mezquita cordobesa. La representación corrió a cargo de la gran compañía Excéntrica Producciones dirigida por Juan Carlos Malpeli. El espléndido actor Gregor Acuña encarnó con gran maestría la ambición, la soberbia y el fanatismo de El Gran Inquisidor. Un relato perteneciente al capítulo quinto de la magistral novela Los hermanos Karamázov.

 

Los hermanos Karamázov es la última novela del escritor ruso Fiódor Dostoievski. En El Gran Inquisidor, Iván le lee a Aliosha un poema suyo que describe a un representante de la Inquisición española y su encuentro en Sevilla con Jesús, quien ha retornado a la Tierra. El inquisidor cuestiona a Jesús afirmando que al darle libre albedrío a la humanidad lo que se ha obtenido es la condena de la humanidad a la miseria y al desespero. Esta extraordinaria obra a primera vista parece que trata sobre la inquisición española, sin embargo la crítica va más allá y Fiódor ataca con precaución a los estamentos políticos y religiosos. Dostoievski tuvo una vida dura desde su más tierna infancia y observó con impotencia la crueldad de la sociedad de su época sobre todo contra los más desfavorecidos. En este capítulo podemos contemplar una gran reflexión de la vida, desde el origen de la existencia del hombre, su aparición en el mundo, hasta nuestros días. Todo ello expresado con una gran carga de nihilismo. Entendiendo este concepto como origen de la filosofía de la crueldad. Pérdida de valores en el mundo, “todo vale”. Como comentaba el gran filósofo Nietzsche, la felicidad se asegurará incorporándonos a los iluminados y elegidos superhombres. Hay una confrontación entre el superhombre guiado por la ciencia y Dios. Podemos encontrar grandes paralelismos entre Los hermanos Karamazov (Capítulo V) y la novela Maqueronte año 2030 el principio del fin. En el relato del capítulo quinto, el inquisidor de Sevilla critica y se mofa de Jesús y lo culpa de la situación actual del mundo. Le reprocha a un Jesús, silencioso durante todo la obra, de su dejadez hacia la humanidad. El no tener un único jefe autoritario o guía ha conseguido que el mundo se corrompa a su libre albedrío. A pesar de sus pensamientos Fiódor Dostoyevski deseó con todas sus fuerzas cambiar el rumbo de su país que proféticamente previó y describió en su novela Los Demonios. Marcos Antonio, en su novela Maqueronte visiona el probable apocalíptico futuro de su mundo y su destrucción si seguimos en esta vorágine vida sin cambiar nada. El tirano Herodes al igual que el inquisidor no cree en Dios, sólo consideran sus propias riquezas, avaricias, lujuria… ejemplo de ello son las palabras que dice Herodes a Juan en Maqueronte: “¡Dios no existe! ¡Aquí lo único que vale es mi pistola de oro…!”. En esta escena el tirano Herodes se mofa de la religión de Juan y lo amenaza apuntándole con su pistola de oro. Para Herodes su Maqueronte es corrupción y escoria. Él se siente orgulloso por dominar a su pueblo, al igual que el inquisidor critica y justifica la corrupción del mundo por culpa de Dios. En Maqueronte, Herodes menciona a otros dictadores que pasaron por la tierra y que ahora colecciona con orgullo y admiración, como por ejemplo Hitler. Son sus ídolos. En el Gran Inquisidor, éste se sale con la suya y aniquila a Dios. Es un final trágico y duro… el escritor lo deja abierto a las nuevas generaciones, sin embargo en Maqueronte sucede todo lo contrario, el mal y su séquito de la muerte son derrotados por el bien. Pero lo más fácil hubiera sido su destrucción, fue cuestión de suerte que se salvara la humanidad. Ésta utópica oportunidad quizás no la tengamos en el futuro. Fiódor Dostosyevski quiso cambiar su trágico mundo y dar ejemplo de ello. Marcos Antonio visionó su apocalíptica tierra y creyó en su suerte y en la esperanza por salvarla. Desde la época de Fiódor hasta la presente sólo han acontecido en la tierra guerra tras guerra y dictador tras dictador. El futuro cercano lo escribiremos entre nosotros. De nuestro compromiso y amor hacia la humanidad dependerá nuestra suerte. De cierto es, que poco hemos mejorado desde entonces, la destrucción y la muerte siguen siendo por desgracia parte de nuestra vida. En Maqueronte la religión se critica y cuestiona al igual que en el “Gran Inquisidor”. Ambos dictadores (Herodes y el Inquisidor creen poseer la verdad y ser los nuevos mesías). Herodes sucumbe junto a sus creencias, es el Principio del Fin. El “Gran Inquisidor” deja un final abierto e incierto. De nosotros dependerá nuestro futuro.

 

“El hombre teme la muerte porque ama la vida”

 

Fiódor Dostosyevski.

 

“El Principio del Fin lo escribirán las generaciones venideras”                                                                                                                                                                                                                Marcos Antonio López Zaragoza.

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