DAVID CONTRA GOLIAT (Eólica Campillos Readmisión)

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DAVID CONTRA GOLIAT                                                                                                                      (Eólica Campillos Readmisión)

 

Por desgracia todavía en el 2014 vivimos en un mundo injusto donde sólo vale la ley del más fuerte. ¿Qué van a hacer catorce insignificantes trabajadores si los despedimos? Si hoy en día se despiden cientos de trabajadores como si fueran moscas, qué nos van a causar unos pocos pobres, quizás eso pensaría algunos de los directivos de Gamesa, a lo mejor sentado en un cómodo sillón y fumándose un habano, mientras el 4 de marzo se despedían injustamente a catorce excelente trabajadores.  No os voy a hacer una apología política, ni voy a entrar en profundidad en los detalles de por qué los han despedido. Aunque por lo que he podido presenciar in situ, motivos suficientes los hay. Y os animo a todos que visitéis su página en Facebook Eólica Campillos Readmisión  y os informéis. No me gusta la violencia, pero lo que sí os puedo asegurar por experiencia propia en mi etapa universitaria es que si no nos movilizamos y estamos encerrados en casa, no conseguiremos nada. Sin embargo, la fe mueve montañas y a veces David vence a Goliat. Y lo que está claro es que estas personas que buscan justicia morirán con las botas puestas. Lo que si os digo de corazón es que si pudiera cambiarles el número, los llamaría los Doce Magníficos. Hay que tenerlos bien puestos para formar tanto ruido y reivindicar sus derechos de forma pacífica y para más inri soportando unas inclemencias pésimas, de hecho no se le permite poner una tienda de campaña en condiciones y tienen que dormir al raso alrededor de ratas del tamaño de un gato. Gracias a las Redes Sociales se pueden denunciar todo tipo de injusticias, espero que nos dejen expresarnos libremente y no volvamos a las andadas como en algunos países del mundo. Creo que como escritor y como persona debemos ser más activistas y seguir el ejemplo de Nelson Mandela. Quizás algún día nuestro mundo será un poco mejor. Estos trabajadores han sido injustamente despedidos por reivindicar hace unos dos años sus derechos de manera pacífica, cuando ya no le pudieron sacar más sangre y se rebelaron, se deshicieron de ellos poco a poco, primeramente, le cortaron la cabeza a algunos de sus delegados, más adelante, tras unas jornadas de protesta en forma de apoyo y solidaridad a los despedidos, una demanda ante la inspección de trabajo les dio la razón y consiguieron cambiar el injusto convenio, firmado en junio en Cádiz. Así que en 2013 estuvieron tranquilos  en sus respectivos puestos de trabajo con sus correspondientes horas legales. Pero los trabajadores no sabían que la venganza se servía en plato frío y el nuevo plan de Gamesa, supuestamente, como se dice hasta que no lo dictamine la ley, fue buscarse un nuevo testaferro, en este caso le tocó a la subcontrata portuguesa EFACEC, que en la carta de despido de estos catorce valientes argumentó, crónica de una muerte anunciada, “que la plantilla estaba sobredimensionada”. Todo, como se puede observar supuestamente, una sarta de mentiras controladas, como si fuera un brujo manejando su bola de cristal. Se le ofrecieron el doble del finiquito al que le pertenecían, con la obligación, en ese caso, de callar como curas y hocicar el morro, pero a estos valientes no le valen las limosnas y no se dejan comprar por dinero como muchos. Ellos lo que reivindican son sus puestos de trabajos en sus  torres eólicas que han visto nacer desde su nacimiento, al igual que Don Quijote no podía concebirse sin sus molinos de viento, ellos no pueden vivir sin sus hijos. Desde mi modesta palabra y sin ser célebre, les deseo la mayor suerte del mundo a estos trabajadores y espero que mis sinceras palabras hayan puesto su granito de arena para conseguir su sueño, que no es otro que hacer justicia.  Espero que el 15 de julio se haga justicia de verdad y que se establezca un precedente, no solo para ellos sino para todos los trabajadores que se hayan visto con el mismo problema.                      ¡SUERTE A TODOS!

Autor: Marcos Antonio López Zaragoza. (El escritor de Benalmádena).

31 de mayo 2014

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EL GRAN INQUISIDOR Y MAQUERONTE

 

 

EL GRAN INQUISIDOR Y MAQUERONTE

 

 

 

El sábado 12 de octubre de 2013, tuve la oportunidad de presenciar un monólogo basado en el capítulo quinto de la novela Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoievski. La obra cargada de un gran dramatismo, es una reflexión sobre el poder que parte de una situación muy sugerente: ¿Qué hubiera pasado si Jesús hubiera vuelto al mundo o hubiera sido apresado por la Inquisición y acusado de hereje? El lugar elegido para este gran evento teatral fue la Casa de Sefarad, en plena judería cordobesa. A unos pocos metros de la sinagoga y no a muchos de la Mezquita cordobesa. La representación corrió a cargo de la gran compañía Excéntrica Producciones dirigida por Juan Carlos Malpeli. El espléndido actor Gregor Acuña encarnó con gran maestría la ambición, la soberbia y el fanatismo de El Gran Inquisidor. Un relato perteneciente al capítulo quinto de la magistral novela Los hermanos Karamázov.

 

Los hermanos Karamázov es la última novela del escritor ruso Fiódor Dostoievski. En El Gran Inquisidor, Iván le lee a Aliosha un poema suyo que describe a un representante de la Inquisición española y su encuentro en Sevilla con Jesús, quien ha retornado a la Tierra. El inquisidor cuestiona a Jesús afirmando que al darle libre albedrío a la humanidad lo que se ha obtenido es la condena de la humanidad a la miseria y al desespero. Esta extraordinaria obra a primera vista parece que trata sobre la inquisición española, sin embargo la crítica va más allá y Fiódor ataca con precaución a los estamentos políticos y religiosos. Dostoievski tuvo una vida dura desde su más tierna infancia y observó con impotencia la crueldad de la sociedad de su época sobre todo contra los más desfavorecidos. En este capítulo podemos contemplar una gran reflexión de la vida, desde el origen de la existencia del hombre, su aparición en el mundo, hasta nuestros días. Todo ello expresado con una gran carga de nihilismo. Entendiendo este concepto como origen de la filosofía de la crueldad. Pérdida de valores en el mundo, “todo vale”. Como comentaba el gran filósofo Nietzsche, la felicidad se asegurará incorporándonos a los iluminados y elegidos superhombres. Hay una confrontación entre el superhombre guiado por la ciencia y Dios. Podemos encontrar grandes paralelismos entre Los hermanos Karamazov (Capítulo V) y la novela Maqueronte año 2030 el principio del fin. En el relato del capítulo quinto, el inquisidor de Sevilla critica y se mofa de Jesús y lo culpa de la situación actual del mundo. Le reprocha a un Jesús, silencioso durante todo la obra, de su dejadez hacia la humanidad. El no tener un único jefe autoritario o guía ha conseguido que el mundo se corrompa a su libre albedrío. A pesar de sus pensamientos Fiódor Dostoyevski deseó con todas sus fuerzas cambiar el rumbo de su país que proféticamente previó y describió en su novela Los Demonios. Marcos Antonio, en su novela Maqueronte visiona el probable apocalíptico futuro de su mundo y su destrucción si seguimos en esta vorágine vida sin cambiar nada. El tirano Herodes al igual que el inquisidor no cree en Dios, sólo consideran sus propias riquezas, avaricias, lujuria… ejemplo de ello son las palabras que dice Herodes a Juan en Maqueronte: “¡Dios no existe! ¡Aquí lo único que vale es mi pistola de oro…!”. En esta escena el tirano Herodes se mofa de la religión de Juan y lo amenaza apuntándole con su pistola de oro. Para Herodes su Maqueronte es corrupción y escoria. Él se siente orgulloso por dominar a su pueblo, al igual que el inquisidor critica y justifica la corrupción del mundo por culpa de Dios. En Maqueronte, Herodes menciona a otros dictadores que pasaron por la tierra y que ahora colecciona con orgullo y admiración, como por ejemplo Hitler. Son sus ídolos. En el Gran Inquisidor, éste se sale con la suya y aniquila a Dios. Es un final trágico y duro… el escritor lo deja abierto a las nuevas generaciones, sin embargo en Maqueronte sucede todo lo contrario, el mal y su séquito de la muerte son derrotados por el bien. Pero lo más fácil hubiera sido su destrucción, fue cuestión de suerte que se salvara la humanidad. Ésta utópica oportunidad quizás no la tengamos en el futuro. Fiódor Dostosyevski quiso cambiar su trágico mundo y dar ejemplo de ello. Marcos Antonio visionó su apocalíptica tierra y creyó en su suerte y en la esperanza por salvarla. Desde la época de Fiódor hasta la presente sólo han acontecido en la tierra guerra tras guerra y dictador tras dictador. El futuro cercano lo escribiremos entre nosotros. De nuestro compromiso y amor hacia la humanidad dependerá nuestra suerte. De cierto es, que poco hemos mejorado desde entonces, la destrucción y la muerte siguen siendo por desgracia parte de nuestra vida. En Maqueronte la religión se critica y cuestiona al igual que en el “Gran Inquisidor”. Ambos dictadores (Herodes y el Inquisidor creen poseer la verdad y ser los nuevos mesías). Herodes sucumbe junto a sus creencias, es el Principio del Fin. El “Gran Inquisidor” deja un final abierto e incierto. De nosotros dependerá nuestro futuro.

 

“El hombre teme la muerte porque ama la vida”

 

Fiódor Dostosyevski.

 

“El Principio del Fin lo escribirán las generaciones venideras”                                                                                                                                                                                                                Marcos Antonio López Zaragoza.

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PRESENTACIÓN OFICIAL DE LA NOVELA MAQUERONTE

Imagen Homenaje a mi suegro Don Juan Montero                                                                   Hoy viernes 2 de mayo se celebran varias cosas, primeramente es una fecha muy especial. Mi difunto y querido suegro cumpliría setenta años de edad. Por desgracia no estará junto a su familia para celebrarlo. En nombre de mi familia y de su yerno, quiero rendirle estas sinceras y profundas  palabras. Para mi triste pesar no se la puedo dedicar en vida, pero sí en espíritu y gran admiración y amor que le profeso. Le quiero brindar mi gran último regalo póstumo de cumpleaños, la presente novela  Maqueronte Año 2030 el Principio del Fin, dedicada principalmente para él. Juan, como el protagonista de la novela Maqueronte, es un personaje de gran corazón, un héroe en la ficción y en la realidad. Resulta extraña casualidad que el día que nació coincidiera con el levantamiento del dos de mayo de 1808 en Madrid, trágico día, que muy exquisitamente nos muestra nuestro maestro Goya, en su magnífico cuadro, llamado “La carga de los mamelucos” o El levantamiento del dos de mayo. También narrado por otro gran artista, el escritor y eminente psiquiatra español, que además pinta y encuaderna, Juan Antonio Vallejo- Nágera, que en su novela Yo, el rey (Premio Planeta 1985) nos relata cómo José Bonaparte estando en Bayona, es llamado por su hermano Napoleón, quien le ha obligado a renunciar el reino de Nápoles para ocupar el trono de España. Allí se entera de las atrocidades que ha cometido Murat en Madrid. El escritor nos brinda una visión más humana de los artífices que protagonizaron este  gran episodio de nuestra historia. Aquella imborrable jornada, surgidos por la protesta popular ante la situación de incertidumbre política generada tras el Motín de Aranjuez, fue reprimida con gran dureza la protesta por las fuerzas napoleónicas presentes en la ciudad. Este desagradable acontecimiento sería la chispa que encendiese la pólvora y que se extendiera por todo el país una ola de proclamas de indignación y llamamientos públicos a la insurrección armada. Y que, finalmente, convergirían en la Guerra de Independencia Española. Mi suegro, también era de Madrid. Y por ello me siento doblemente orgulloso de él y de su valeroso espíritu. No he ahondado en su árbol genealógico, pero seguro que sus antepasados tendrían la sangre de aquellos valientes hombres de paz que se sublevaron ante las injusticias. No ha de extrañar, de hecho ha sido colchonero toda su vida, y sentía devoción por su Atlético de Madrid, a pesar que vivía en Málaga. Aunque a decir verdad, amaba su Andalucía y su arte flamenco como si hubiera nacido aquí. Por último quiero agradecer a la Editorial Universo y sobre todo a la editora, Cristina Caviedes Esteban, por la publicación de esta novela tan importante para mí. Quiero que esta novela se comparta con todo el mundo y nos ayude a reflexionar a todos. Mis agradecimientos también van dirigidos a Carmeli Yalosabes y Maialen Alonso y cómo no a toda mi familia que me ha apoyado. Espero que disfrutéis con Maqueronte.                                                                  Imagen  Monumento a los Héroes del Dos de Mayo, inaugurado en Madrid en 1840.