ABADÓN EN MAQUERONTE. APOCALIPSIS.

ABADÓN EN MAQUERONTE. APOCALIPSIS.

 

Abadón es un personaje que tan sólo aparece una única vez en la novela de Maqueronte, pero que su importancia es sublime para el significado de ésta. Antes de señalar su papel en la novela, y sin desvelar su desenlace, os voy a explicar quién es Abadón.             Abadón o Abaddon es una palabra, que etimológicamente proviene del hebreo אבדון Avadon, ‘destrucción’ o ‘perdición’. Este término aparece en el libro del Apocalipsis, al cual se le refiere como el “Ángel del abismo sin fondo” quien reinará sobre las plagas de langostas que asolarán a la humanidad, aunque como ocurrió con Moisés, no todos morirán. También se considera responsable a Abadón el causante de las plagas de Egipto invocadas por Moisés. En Apocalipsis 9:11 también se le denomina Apolión. Este ser es el Destructor, en el libro de Apocalipsis, es el ángel o estrella del abismo sin fondo que encarna el cuerpo del príncipe de Tiro. El hecho de que sea él quien tenga el poder de liberar criaturas del abismo es porque un ángel (en Apocalipsis 9:1-11) abrió el pozo del abismo. En muchos libros apócrifos, Abadón es considerado una entidad demoníaca, como en Ángel de la Muerte, donde es un demonio del Abismo, creencia muy extendida, a pesar de ello nunca se le menciona como demonio porque se sobreentiende que este ser está destinado a la destrucción del mundo.Según los estudiosos de los demonios, los demonólogos, Abadón es el destructor jefe de los demonios de la séptima jerarquía. También aparece en muchos libros apócrifos, allí igualmente, Abadón es considerado una entidad demoníaca, como en Ángel de la Muerte, donde es un demonio del Abismo. Es también la palabra Hebrea para significar: Un lugar de destrucción o ruinas (Job 31, 12: «es un fuego que devora hasta Abaddón, que podría consumir toda mi hacienda». Desde hace siglos, en la literatura judía se usa para designar la región más profunda del infierno. En la literatura actual, aparece en el libro “El Símbolo Perdido” de Dan Brown y secuela de “El Código Da Vinci”, Christofer Abaddon es una de las identidades del personaje antagónico Mal´akh.También hay un personaje de la serie televisiva LOST llamado Matthew Abaddon. El complejo simbolismo de Apocalipsis 9:11 deja abierta a interpretación la identificación exacta de Abadón/Apolión. Algunos investigadores bíblicos creen que es el anticristo o Satán. Sin embargo, los más positivistas, los testigos de Jehová, sostienen que Abadón es Jesús.En Job 31:12 ’avad·dóhn hace referencia al efecto dañino del proceder adúltero. Job dijo: “Ese [proceder adúltero] es un fuego que comería hasta la destrucción misma [‛adh-’avad·dóhn], y entre todo mi producto se arraigaría”. Durante el siglo XIX se intentó demostrar que este texto aplicaba proféticamente a hombres como el emperador Vespasiano, Mahoma e incluso Napoleón, y por lo general se creía que este era un ángel “satánico”.Hay que tener muy en cuenta varias consideraciones de Abadón: -En Revelación 20:1-3 se presenta al ángel que tiene “la llave del abismo” como un representante de Dios procedente del cielo, y, más bien que ser “satánico”, ata a Satanás y lo arroja al abismo.

-En Lucas 8:31 se muestra su poder con respecto al abismo.

-El hecho de que tiene poder para destruir, incluso a Satanás, se expresa en Hebreos 2:14, donde se dice que Jesús participó de sangre y carne para que “por su muerte redujera a nada al que tiene el medio para causar la muerte, es decir, al Diablo”.

-En Revelación 19:11-16 se le representa claramente como el Destructor o Ejecutor nombrado por Dios

Así, por todas las razones mencionadas, podemos entender a que señala la Biblia sobre quien es el “Ángel del Abismo”. En la Biblia, Abadón es un nombre poético o simbólico para el mundo de abajo. En los libros veterotestamentarios de Job, Salmos y Proverbios, se le llama la morada, o sitio donde están los muertos.

Para la literatura rabínica, significa específicamente el lugar de los muertos, el sitio donde los inicuos padecen la condenación y el castigo. Por este motivo, como mencionamos antes, toma este nombre el Ángel del Abismo, en el Apocalipsis 9:11: “Sobre ellos tienen como rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.”

Para la Masonería escocesa, un alto grado que fundaron los Caballeros de Occidente y los Masones de Oriente en 1118, utilizaban el nombre de Abadón como “palabra sagrada”. Siendo que los miembros de este grado, afirman ser los únicos discípulos verdaderos de San Juan Evangelista. Ellos afirman de es el Ángel Exterminador, el mensajero celeste de Cristo el del Juicio Final.

En el libro del Apocalipsis del apóstol San Juan, se describe el ejército de langostas, invocadas por Abadón, como semejantes a caballos de guerra, con cara humana y corona de oro, con cabello de mujeres y dientes similares a los del león, tenían corazas de hierro, colas como escorpiones, con aguijones. En las colas tenían el poder de dañar a los hombres durante cinco meses.

Los encargados de llevar estas plagas son Los cuatro jinetes del Apocalipsis.(Ap 6:1-8). La imagen de caballos viene desde el libro de Zacarias, en donde se establece que son enviados por Dios. Montando cada uno un caballo con un color característico, estos jinetes llevan plagas a toda la humanidad (recordando que el número 4 representa a toda la Creación, por lo que las plagas se extenderían entonces por toda la Tierra). Tomando en consideración los colores la interpretación más significatica sería (Prévost 2001: 38; Vanni, 1982: 53-54):

-Caballo rojo, representa la guerra.

-Caballo negro, representa la hambruna, la pobreza.

-Caballo verde o amarillo, representa la muerte o la enfermedad.

-Caballo blanco, representa para algunos la muerte, por el hecho de que vence siempre, pero para otros, por el color, por el hecho de que porta una corona y por el hecho de que los cristianos no creen que la muerte sea invencible, representaría más bien a Cristo (o a un jinete en su representación), haciendo referencia también a Ap 19:11-21, donde vuelve a aparecer el caballo blanco, con Cristo montándolo.

La novela de Maqueronte tiene rasgos en común con Babilonia y Jerusalén, aunque en Maqueronte el nuevo Herodes no cree en ningún Dios, sí cree en la perversión y se sirve de una secta para idolatrarse aún más. En el Apocalipsis (igual que en otros libros del Nuevo Testamento), Babilonia se suele identificar con la Roma imperial que perseguía a los cristianos y que les exigía idolatrar al César como un dios. De hecho en el Apocalipsis, en la descripción de Babilonia con sus siete montes, podría reconocerse a la ciudad de Roma. La prostituta del Apocalipsis, nos recuerda a Salomé y Herodías aunque en teoría no lo eran, tendría entonces el mismo significado de perversión, idolatría y desenfreno característicos de la alta sociedad romana de ese entonces.

Por otra parte, otros identifican a Babilonia con la Jerusalén de los judíos (que igualmente tiene siete montes), y que contrasta fuertemente con la Nueva Jerusalén del final del libro. (Por ejemplo (Hahn, 2001), que centra gran parte de su interpretación de las catástrofes del Apocalipsis en una analogía con la caída de Jerusalén en el año 70.

Según Hahn (2001), esencialmente existen cuatro escuelas interpretativas del contenido del Apocalipsis, a saber:

-Preterista. Subraya el cumplimiento de las profecías del Apocalipsis durante el siglo I. Tiende a identificar a los personajes del libro con personajes históricos de la época del siglo I.

-Idealista. Ve al Apocalipsis como una alegoría del combate espiritual entre el bien y el mal que debe tener todo fiel.

-Futurista. Conlleva la identificación de los personajes del Apocalipsis con distintos personajes que han surgido a lo largo de la historia humana, como la identificación de las Bestias del Apocalipsis con Napoleón Bonaparte, Hitler, Mao Tse-Tung o Stalin, etc.

-Historicista. Sostiene que el Apocalipsis expone el plan maestro de Dios para la historia, de principio a fin, incluyendo la historia particular de la Iglesia.

Tomando como punto de partida esta escuela, la novela de Maqueronte, la podríamos encuadrar en la escuela Idealista o Futurista, de hecho en la novela también se mencionan varias Bestias que han surgido a lo largo de la historia.                                           Según Vanni (1982), desde esta misma perspectiva el mensaje de todo el libro del Apocalipsis puede actualizarse a la época de cualquier creyente cristiano, o más bien de cualquier comunidad de creyentes cristianos (pues todas las citas del libro están siempre dirigidas a un grupo de gente, no a alguien aislado). Y así desde la perspectiva preterista, la Babilonia que podría haber representado para el autor la Roma perdida, una ciudad dominadora, consumista, pagana, podría representar hoy en día un sinnúmero de situaciones particulares similares, pero teniendo cuidado de discernir adecuadamente cuáles son esas situaciones y de no llevar la interpretación al extremo de la identificación (es decir, en una especie de perspectiva futurista pero sin rayar en la identificación, evitando pensar que el Apocalipsis hubiera sido escrito explícitamente para “predecir” los hechos de alguna época y nada más).                                                                                                                                                                      Como hemos podido comprobar Abadón es un personaje muy importante en la ciudad de Maqueronte, que puede ser considerada una nueva Jerusalén o Babilonia. Aunque sólo se menciona una vez, su presencia es latente durante toda la novela y su designio es llevado por sus esbirros como Muan, el doctor Heimberthal y Salomé entre otros y como cabeza visible el tirano de Herodes. También tiene algunos aspectos en común con Sodoma y Gomorra y con Noe. No voy desvelar más de la novela y espero que cada cual tome su consideración y su opinión. Ésta tiene muchas interpretaciones y lecturas, lo que está claro que está construida desde el alma y el origen y devenir de nuestro mundo.

Por último termino con un fragmento de la Apocalipsis “La séptima trompeta”, tocada por uno de los ángeles anunciando el Juicio Final:

La séptima trompeta

15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,

17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.

18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.

19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.

 

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OS RECOMIENDO LA NOVELA Y EL BOOK TRAILER.

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Una novela con alma que advierte de un apocalíptico futuro muy cercano en el tiempo y el fin de la humanidad, si no se pone remedio a su debido momento. Una obra inspirada en Utopía de Tomás Moro y en el famoso relato “El Gran Inquisidor” perteneciente a la novela Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoievski. Maqueronte (antigua fortaleza donde decapitaron a San Juan Bautista) es una ciudad situada en Tierra Santa y cercana al mar Muerto.

Gobernada por el dictador Herodes, el pueblo de Maqueronte no puede resistir más a tantas barbaries, muertes e injusticias. Sólo un joven muchacho, llamado Juan, tiene la llave de la salvación. ¿Podrá nuestro héroe derrotar al mal: al tirano Herodes y su séquito de la muerte (Muan, the Killer, Salomé…,) y forjar los cimientos para salvar a la humanidad?

Una novela…

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